Reto
El cliente se planteaba cambiar su logo para ver si la alternativa es capaz de proyectar una imagen que sea atractiva para un público más joven, digital e inclinado a colaborar con organizaciones sociales
Cómo lo hicimos
Se realizaron un total de 2.128 encuestas CAWI en 7 países distintos, buscando una muestra proporcional a la población. El análisis de los logos se hizo mediante un test monádico secuencial, primero analizando un logo, luego el otro y finalmente un bloque comparativo de ambos
Resultado
Se demostró cómo el nuevo logo obtenía mejores niveles de magnetismo (atractivo, recuerdo, diferenciación, movilización…) e imagen (proyección de confianza, modernidad, iniciativas sociales…). Con todo, finalmente la marca no se animó a aplicar el cambio