PFinsights #38: Las cosas del paladar: nos gusta lo nuestro… pero cada vez más abiertos a nuevos sabores
Comer es mucho más que alimentarse. Es disfrute, costumbre, identidad, descubrimiento… y también una buena forma de entender cómo somos.
En este nuevo PFinsight ponemos el foco en las cosas del paladar para descubrir qué nos gusta comer, cómo preferimos hacerlo y hasta qué punto estamos dispuestos a salir de nuestra zona de confort gastronómica.
Y parece que, cuando nos sentamos a la mesa, lo hacemos con ganas: el 86% de los españoles afirma disfrutar mucho o bastante comiendo. Un placer bastante transversal, aunque alcanza su máximo entre la Generación Z, donde el porcentaje asciende al 93%.
¿Cómo somos en la mesa?
Si tuviéramos que dibujar el plato ideal de los españoles, encontramos algunas preferencias bastante claras. Somos más de salado (62%) que de dulce, preferimos que la comida no pique (62%) y nos inclinamos ligeramente por los sabores intensos frente a los suaves.
También seguimos siendo muy de casa: 7 de cada 10 prefieren comer en casa antes que fuera. Y cuando tenemos que elegir, la calidad pesa claramente más que la cantidad: el 83% prioriza la calidad. A esto se suma una mayor preferencia por la carne frente al pescado y por el cuchillo y tenedor frente a la cuchara.
En definitiva, somos bastante de lo nuestro. La cocina tradicional gana claramente a la vanguardista y un 75% se decanta por la comida española frente a la internacional. Incluso dentro de nuestras fronteras tenemos favorita: la comida valenciana es la más apreciada entre las diferentes cocinas regionales.


Pero que nos guste lo conocido no significa que no tengamos ganas de explorar.
Una curiosidad gastronómica cada vez mayor
Porque junto a esa preferencia por nuestra gastronomía aparece otra tendencia muy clara: tenemos curiosidad por descubrir nuevos sabores.
Al 83% le gusta probar comidas de otros países, el 81% disfruta descubriendo restaurantes y cocinas diferentes y un 69% suele elegir platos que nunca ha probado. Una apertura que se intensifica especialmente entre los Millennials y entre los hombres cuando hablamos de descubrir nuevos restaurantes y propuestas gastronómicas.
Y cuando salimos de nuestras fronteras, hay una cocina que reina sobre las demás: la italiana es la favorita, con un 74%, seguida a distancia por la china, mexicana y argentina, todas ellas con un 45%. Tras ellas aparecen la estadounidense (43%), la japonesa (42%), la turca (36%), la árabe (34%), la india y la peruana (27%).
Eso sí, la edad amplía —o reduce— nuestro mapa gastronómico. Aunque la cocina italiana convence prácticamente a todas las generaciones, los más jóvenes muestran una mayor apertura hacia cocinas diferentes y diversifican mucho más sus preferencias.
Y quizá ahí esté uno de los principales aprendizajes de este PFinsight: tradición y curiosidad no son necesariamente opuestas. Podemos seguir reivindicando nuestra cocina, nuestros platos de siempre y aquello que nos resulta familiar y, al mismo tiempo, incorporar nuevos sabores, restaurantes y gastronomías a nuestro repertorio.
Porque nuestra mesa sigue teniendo mucho de casa, pero cada vez caben más cosas en ella.




