“Las personas no son esclavas ni de su raza, ni de su lengua, ni de su religión, ni de los cursos de los ríos, ni de la dirección de las cadenas de montañas. Una gran agregación de personas, sana de espíritu y cálida de corazón, crea una conciencia moral que se llama una nación.”
Con estas palabras finalizaba el escritor francés Ernest Renan su célebre discurso “¿Qué es una nación?” (1882). En síntesis, su visión se aleja de ver a las naciones como cárceles étnicas o geográficas, poniendo en valor a las personas que viven en ellas.
Desde Punto de Fuga queríamos compartir esta reflexión con ocasión de la reciente publicación de la Estadística de Adquisiciones de Nacionalidad Española de Residentes de 2025 publicada por el INE y conocer más en detalle el target al que afecta.
En estos momentos estamos inmersos en el análisis del estudio Target Inmigrante*, el estudio más ambicioso, cualitativo y cuantitativo sobre el perfil inmigrante y su relación con el consumo. La nueva actualización del INE nos ayuda a contextualizar socio-demográficamente este colectivo cada vez más relevante en España.
¡Veamos entonces qué datos nos trae esta actualización de las adquisiciones de nacionalidad en España!
En 2025 se concedieron 299.732 nacionalidades, batiendo el récord si comparamos con la serie histórica (2013-2025), creciendo un 18,7% respecto a 2024 y continuando con el crecimiento progresivo que ha habido desde 2018.
FOCO EN 2025
De los datos del año pasado, los primeros insights que podemos extraer de este colectivo es que nos encontramos con un segmento muy joven de la población, con una media de 31 años de edad y con una presencia muy significativa de la Generación Alpha (personas entre 0 y 16 años): un 24,9%; este dato contrasta con el conjunto de los 49 millones de habitantes de España, donde el porcentaje de alphas se reduce al 15%. Se trata de un colectivo con más presencia de mujeres: un 55%.
Por países, Marruecos es el primer país de origen de los nacionalizados españoles (14,1%); sin embargo, es América Latina la verdadera protagonista: 12 de los 15 países con más personas nacionalizadas proceden de esa región (68,8% del total personas nacionalizadas).

Base de nacionalizados: 299.732 (Fuente: INE. Estadística de Adquisiciones de Nacionalidad Española de Residentes, actualizada a 2025)
En relación con el origen, se observan, por otra parte, grandes desequilibrios por continente entre personas nacionalizadas y personas extranjeras. Mientras que en Europa (dentro o fuera de la UE) la proporción de personas nacionalizadas es mucho menor que la proporción de extranjeros viviendo, el caso de las personas que vienen de América es opuesto: si bien conforman el 36,5% de los extranjeros, suponen el 68,8% de los nacionalizados.

Base de nacionalizados: 299.732 (Fuente: INE. Estadística de Adquisiciones de Nacionalidad Española de Residentes, actualizada a 2025)
Base de extranjeros: 6.911.971 (Fuente: INE. Estadística Continua de Población, actualizada al 1 de enero de 2025)
Además, los datos reflejan que el perfil del nacionalizado de África y Asia es claramente masculino y muy joven (16 años o menos), mientras que en los nacionalizados de la UE y América el peso de la mujer y, de los distintos tramos de edad, es mayor.
ANÁLISIS EVOLUTIVO DE LA SERIE HISTÓRICA (2013-2025)
Ni las tendencias migratorias ni los procesos de nacionalización de extranjeros se han mantenido iguales en el tiempo. Si agrupamos por continentes vemos la siguiente evolución:
Estos datos evidencian cómo el continente americano ha mantenido a lo largo del tiempo una fuerte presencia como origen de los nacionalizados, pero el peso de los países ha cambiado a lo largo del tiempo: actualmente su crecimiento viene marcado por Colombia y Venezuela, mientras que en el pasado lo fueron Bolivia y Ecuador.
Algunas reflexiones finales
- De la acogida a la integración
El crecimiento progresivo del número de nacionalidades concedidas demuestra que el modelo migratorio español no se basa exclusivamente en la acogida o en la temporalidad. La nacionalidad, más allá de ser un estatus legal, es también un indicador de arraigo estructural que implica que muchas personas migrantes no están sólo de paso, tienen también sentido de pertenencia y una voluntad de estabilidad.
- Una regeneración de la sociedad española
El perfil de las personas nacionalizadas es marcadamente juvenil. La elevada presencia de la generación Alpha, Z y Millennial da cuenta de que muchas nacionalizaciones afectan a hijos de migrantes. Las nuevas generaciones de españoles son y serán diversas desde el origen, con todo lo que ello pueda impactar en los planos cultural, educativo y laboral.
- La importancia de América Latina
Existe un claro corredor preferente de ciudadanía hacia los extranjeros provenientes de esta región, preferencia que se explica no sólo por lazos históricos, culturales o lingüísticos, también legales, dada la posibilidad de obtener la nacionalidad en un plazo de 2 años si residen de manera legal y continuada en el país, claramente menor que los 10 años de residencia que se exige a ciudadanos del resto de países.
- Retos en cuanto a la integración
Aparte de las diferencias culturales y lingüísticas, no deben pasar desapercibidas las diferencias sociodemográficas. Esto es indicativo de que no existe un perfil migratorio homogéneo y que, por tanto, existen diversas realidades de integración que nos llaman a la realización de políticas y programas específicos que aborden la segmentación según origen, sexo, edad… pero también según el rol y la necesidad social de la persona involucrada (educación, empleo, conciliación…).
- Los cambios geopolíticos influyen en las adquisiciones de nacionalidad
Se atribuye al filósofo Heráclito el aforismo “no es posible meter el pie dos veces en el mismo río”. Esta sentencia resulta apropiada para reflexionar sobre los procesos migratorios y, por extensión, sobre los procesos de adquisición de nacionalidad. La inmigración es un fenómeno que siempre va a estar ahí pero eso no significa que sea siempre lo mismo.
¿Algunos ejemplos de esto? La crisis de Venezuela de los años 2010 en adelante, que es el correlato de las crisis que Ecuador y Bolivia vivieron en los 2000; la salida de Reino Unido de la UE, que marcó un giro radical entre los ciudadanos británicos, pasando de 56 nacionalizados en 2018 a 842 en 2025 (récord histórico); o la guerra de Ucrania, impactando en el aumento de nacionalizaciones de ucranianos, alcanzando récord histórico en 2022, el año de inicio de la guerra.
En una palabra: la nacionalización actúa como termómetro de la situación geopolítica, modificando la escena nacional, al tiempo que es reflejo de las crisis y de los cambios a nivel internacional.
* Si quieres información sobre nuestro estudio Target inmigrante contáctanos (info@puntodefuga.es)
Javier Renes
Research Manager





