PFinsights #36: Movilidad en España - dime quién eres y te diré cómo te mueves
Moverse nunca había dicho tanto sobre quiénes somos.
En esta nueva entrega de PFinsight, ponemos de de manifiesto que la movilidad sigue teniendo un importante coste en tiempo. Aunque la media diaria de desplazamientos se sitúa en 43 minutos, esta cifra esconde grandes diferencias territoriales:
- cuatro de cada diez personas (42%) emplean menos de media hora al día,
- mientras que uno de cada cuatro (26%) supera la hora de desplazamientos
- evidenciándose importantes desigualdades entre comunidades autónomas - las áreas con ciudades más grandes, los tiempos se elevan considerablemente.
Aunque el coche sigue siendo el gran protagonista de la movilidad en España, descubrimos que la forma de desplazarnos ya no depende únicamente de la distancia o del lugar donde vivimos. La edad se ha convertido en uno de los principales factores que explican cómo nos movemos.
Los datos muestran una clara brecha generacional. Mientras que entre las generaciones de mayor edad el vehículo privado continúa siendo la opción dominante (coche o moto), la Generación Z apuesta por una movilidad mucho más diversa, combinando caminar, transporte público, bicicleta, patinete o incluso soluciones compartidas. Para los más jóvenes, desplazarse ya no significa necesariamente tener coche.
A esta transformación se suma un segundo factor: el contexto económico. La crisis energética ha cambiado los hábitos de movilidad de un 43% de los españoles, pero vuelve a ser la Generación Z quien lidera esta adaptación, elevándose a un 59% los jóvenes que están modificando sus hábitos de movilidad a causa de esta crisis. Reducir desplazamientos innecesarios, caminar en trayectos cortos, utilizar más el transporte público o limitar el uso del coche son algunas de las estrategias más habituales para contener el gasto.

En definitiva, la movilidad en España está dejando de ser un comportamiento homogéneo. Las nuevas generaciones impulsan modelos más flexibles, multimodales y adaptados a un contexto económico cambiante, anticipando una transformación que probablemente marcará la forma de movernos durante la próxima década.
Porque entender cómo nos movemos es, cada vez más, entender hacia dónde se mueve la sociedad.




